Dejar todo e ir tras los sueños, síndrome del Viajero.

Dejar todo, y ahora ir tras los sueños…

Cuando te vas, dejás todo de lado, una vida ya construida, tus costumbres, hábitos y a tus amores, hasta tu estilo de vida, el que te caracteriza, lo que siempre fuiste. Aquél que lo dejó todo lo sabe. Cuando te vas y dejás todo, conocés el sabor de esa despedida, la que duele de verdad. La que te replantea en ese instante, y te pregunta: qué estoy haciendo?, es realmente necesario?, podré?, y si me arrepiento?. De eso se trata dejar todo.

Pero por algo tomás esa opción, hay algo que te invita a irte, a descubrir qué es lo que hay más allá, y definitivamente, está en vos el irte para siempre. Hay muchos que nacemos para algún día irnos, y dejar todo.

dejar todo

No importa el motivo por el cual te fuiste, en algún momento extrañarás, desde lo principal hasta los más pequeños detalles. Buscarás tus costumbres, a tu gente, esos amigos que siempre estaban a un paso. Esos amigos que con una simple mirada sabían lo que querías, esos que harán mucha falta, porque hasta los chats cambian, ya no son a diario, y se van acabando.

Lo cierto es que extrañarás…

Extrañarás tu toque personal que ahora ya no está, sí, porque cuando te vas..cambiás. Y aparece tu otro yo, ese que es valiente, el que te levanta cada mañana y te dice: vamos, a luchar!; ese que te anima a seguir, a no caer, a ponerte el escudo, tu compañero de ahora en más.

Aquél que lo dejó todo, lo sabe.

con poco equipaje

 

Cuando te vas, empezás a despertar, a descubrir el mundo, lo que siempre estuvo ahí afuera, lo que veías en revistas, fotos, periódicos, y hasta en tu propia imaginación. Empezás a palpar y a sentir lo bello que es el mundo; al fin y al cabo era eso lo que querías verdad?.

Te olvidás de lo que se sentía estar encerrado en la vida de siempre, ya diste ese paso siguiente, ya te queda ir para adelante. Te queda crecer. No importa cuantos años tengas, lo importante es que te atreviste, te escapaste, te tiraste al mundo, a tu nueva vida…Eso es de ¨valientes¨…dejar todo…

Cuando te vas, siempre hay una voz muy adentro tuyo que te dice: estará bien? será bueno lo que encontraré allá?, será que podré?..y siempre está la otra voz que te dice feliz y orgullosa: BIEN HECHO!

al descubrir el mundo

 

Te enfrentarás a la vida…

Y tenés que estar preparado/a, no todo es fácil y sencillo, y no siempre todo sale como esperamos. A veces cuesta, a veces no es como pensábamos o queríamos que fuera, a veces hasta decimos y nos llegamos a convencer de que: UPS! me equivoqué, esto no es lo que quería.

Pero ese sentimiento pasa, y pasa porque de alguna u otra manera tu cuerpo y tu mente te sacan adelante, te permiten ver lo bueno, te ayudan a ver lo bueno de lo malo, y te invitan a seguir luchando, mostrándote todo lo bueno que has logrado.

No es increíble?

el irse es de valientes

Y también existen los días en los que todos los recuerdos se vuelven intensos, en los que TODO se extraña, desde una comida que nunca le prestaste atención, hasta un rincón de esa ciudad en donde alguna vez estuviste.

Desde el olor a alguna fecha especial, hasta el abrazo más sincero de nuestra gente. Oh Dios.

Sí, porque se extraña cada abrazo, y más en esos días en que extrañar se apodera de tu ser, se extraña porque no sabés si lo vas a volver a recibir. No sabés si esa persona tan especial todavía va a estar ahí para cuando vuelvas. Y es ahí cuando las fuerzas se quedan en el suelo, y te vienen mil pensamientos.

Pero como viajero, sabés que todo eso iba a tener que pasar, siempre supiste, desde el momento en que aún se te estaba ocurriendo esa idea de irte.

Y aprenderás…

Y sin embargo aceptaste, entre tanto valor que agarraste para lanzarte allá afuera, estaba todo eso, las comidas que más te gustan, las costumbres que te acompañaron toda tu vida. Las personas que marcaron tu vida, ésas que siempre han estado, o las que aparecieron en el camino, pero que son TU GENTE.

tu gente

 

Cuando te vas, en algún momento del viaje, te encontrás, sí, a vos mismo; y te das cuenta que nada vale más, que ir tras tus sueños, y ver todo el camino que recorriste, cumpliendo tus propios sueños.

Cuando te vas, y estás acá afuera, valorás mucho más cada detalle de tu pequeño o gran lugar, el idioma, hasta la forma en la que se habla. Porque claro, ya habrás cambiado tu forma de hablar, y hasta de pensar, no te digo?…desde que saliste de tu lugar, y empezaste el viaje, ya no sos el mismo.

Y cuando hay una fiesta importante, de esas fechas especiales que tiene el calendario, el único regalo que necesitarás, es el abrazo de toda tu gente.

Admira a todo aquel que se haya ido, por alguna u otra razón; porque ésos son los que al dejar todo, han olvidado una parte de su corazón en el lugar del cual partieron.

partiendo

 

 

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